Empezar la semana también es hacer una pausa.
Han pasado 8 días desde el sismo que sentimos en Colombia, especialmente en el occidente y suroccidente del país.
Para algunos, poco a poco la rutina vuelve a su lugar. Para otros, todavía quedan preguntas, preocupaciones y situaciones que resolver.
Y mientras esto ocurre, en nuestro Cauca, comunidades como Ortega Cajibío atraviesan además situaciones de violencia y conflicto armado que afectan la tranquilidad de cientos de familias.
No quiero convertir esta realidad en un mensaje de miedo.
Quiero convertirla en una invitación a mirarnos como personas.
Desde mi experiencia en Gestión Humana y liderazgo he aprendido que, detrás de cada cargo, cada indicador y cada resultado, existe una persona con una historia que no siempre conocemos.
Por eso, liderar también implica comprender.
Comprender que no todos llegan a trabajar con las mismas circunstancias.
Que no todos enfrentan las dificultades de la misma manera.
Y que, muchas veces, una palabra, una escucha atenta o un poco de empatía pueden hacer una diferencia.
Esto no significa dejar de lado los resultados.
Significa entender que los resultados sostenibles se construyen con personas que se sienten valoradas, respetadas y escuchadas.
Así que hoy, al comenzar una nueva semana, me quedo con algo muy sencillo:
sigamos trabajando por nuestros sueños, nuestros proyectos y nuestras metas, pero no olvidemos mirar a las personas que caminan a nuestro lado.
Porque podemos ser profesionales exigentes, líderes orientados a resultados y, al mismo tiempo, profundamente humanos.
Quizás ahí está una de las formas más importantes de liderar.
Que tengamos una buena semana.
Con propósito, serenidad y humanidad. 🤍
Mi solidaridad con las familias y comunidades que hoy atraviesan momentos difíciles en Colombia.y en el Cauca.




