8M
Hoy, mientras participaba de la jornada de votación, no pude evitar pensar en algo que a veces damos por hecho: el derecho a decidir.
Durante mucho tiempo, para muchas mujeres, votar, opinar o participar en espacios de decisión no era una posibilidad.
Fue el resultado de luchas, convicciones y valentía de mujeres que abrieron camino.
Por eso, este día para mí no es solo una conmemoración, es también un recordatorio de responsabilidad, de seguir trabajando para que cada vez más mujeres ocupen espacios de liderazgo, influencia y decisión, y para que nuestras capacidades no tengan que justificarse.
Creo profundamente que el liderazgo puede ser firme y humano al mismo tiempo, y que abrir oportunidades hoy es la mejor forma de honrar a quienes hicieron posible que hoy tengamos voz.
Que este 8M nos recuerde que los derechos conquistados también implican el compromiso de seguir ampliando los espacios para las que vienen.



