No busques contactos… constrúyelos. Después de cada conversación, envía un mensaje corto agradeciendo, comparte un recurso útil o una idea que conecte con lo que hablaron. Ese microgesto te pone en el top of mind y te vuelve una persona valiosa, no olvidable.
El networking no es hablar con muchos,
es lograr que unos pocos te tengan presente cuando llegue la oportunidad.



