Las compañías que realmente transforman su servicio no hablan del cliente: lo sienten.
Cuando el cliente se vuelve “PRESENTE” en cada decisión, la cultura cambia.
El pasado 26 de noviembre, en Seguros del Estado, realizamos un ejercicio de presencia del cliente que generó un nivel de conciencia y empatía único,esa vivencia confirmó que ver al cliente transforma más que cualquier manual.